Escribo desde pequeño, en base a las experiencias vividas y las cosas perdidas en el camino. Mi escritura es en base a situaciones como el amor, la soledad, la adicción, la culpa. Todos mis escritos son huellas que me ha tocado vivir.
Mi escritura está
entre la poesÃa y el relato, dejando a mi mente explayarse. No pretendo decir
con palabras lindas el sufrimiento, al contrario eso es lo que escribo e
intento mostrar con palabras sinceras todo lo que voy sintiendo.
La memoria juega
un papel importante en mi escritura como en el libro Confesiones de un Adicto,
en donde les muestro todo lo que vivà desde los trece años. Mi pasado siempre
regresa no como un tormento, sino como una experiencia que exige ser nombrada.
El amor que está en mis textos lo vivà plenamente e hicieron de cada amor,
algunos escritos. No me lastima, las cicatrices ya sanaron. Escribo desde ese
lugar donde el afecto y la falta se amalgaman.
Escribir para mÃ,
es una terapia, una forma desahogo y voy dejando frases que jamás olvidaré.
Trato con la escritura de hacerle frente al olvido y al silencio. A través de
cada palabra pretendo ordenar mi estado mental. No escribo por responsabilidad,
pedir perdón o sufrir, escribo para mostrarles con palabras certeras, honestas
todo que he vivido y sigo viviendo.
La lectura es un
espacio de encuentro. Te escribo a ti que amas intensamente, que has sufrido
por amor y también para todos los que nos hemos levantado, para los que sabemos
de soledad incluso en pareja. Espero que quien me lea se reconozca, que no se
sienta solo y que encentre en mis palabras un espejo sincero.
Mi forma de escribir es directa, a veces cruel y también con esperanza. Porque incluso en los textos mas oscuros esta en mÃ, el querer seguir viviendo, comprendiendo y transformando mi experiencia en un tono directo.

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