Biografa de Daniel Riquelme Venegas
Como corresponsal de prensa, Daniel Riquelme informó sobre las campañas de la Guerra del PacÃfico en las páginas de El Heraldo de Santiago, fue autor de artÃculos de costumbres en los que caracterizó a la sociedad chilena de fines del siglo XIX y de relatos en los que divulgó grandes hechos de la historia nacional, como el motÃn de Urriola, el incendio de la Iglesia de la CompañÃa o la muerte de Diego Portales.
La producción de Daniel Riquelme (1857-1912) se centró en temáticas nacionales que desarrolló en diferentes géneros, como el artÃculo de costumbres o el relato histórico. Debido a su trabajo como periodista y corresponsal de prensa, sus textos aparecieron en diferentes periódicos como El Heraldo (1880-1881), La Libertad Electoral (1886-1901), El Mercurio (1900-) y en revistas como Selecta (1909-1912), dirigida por Luis Orrego Luco (1866-1948).
Riquelme nació en la ciudad de Santiago en el año 1857 -aunque algunos de los estudiosos de su obra han afirmado que su nacimiento ocurrió en 1853 o 1855-, hijo de Bruna Venegas, directora de un colegio que funcionaba en su propio hogar -en el que Daniel y su hermano Ernesto realizaron sus estudios primarios- y de José Riquelme, taquÃgrafo del Congreso. Llevó a cabo su educación secundaria en el Instituto Nacional, establecimiento en el que comenzó su interés por el periodismo. En su cuarto año, publicó El Alba (1871), periódico literario estudiantil en el que colaboraron, entre otros, los escritores ValentÃn Letelier (1852-1919) y Pablo Garriga (1853-1893).
Durante 1873, estuvo a cargo de dos periódicos literarios. En la Universidad de Chile, mientras estudiaba Derecho -carrera que no terminó-, junto al escritor boliviano Luis Salinas Vegas, fundó la revista literaria Sud-América (1873-1874) y, paralelamente, con el escritor colombiano Adolfo Valdés (1840-1873), editó El entreacto (1873-1876), periódico de crÃtica teatral y divulgación literaria.
En 1875, comenzó su carrera en la administración pública como oficial auxiliar del Ministerio de Hacienda. Posteriormente, desempeñó diferentes cargos para el Estado en el Ministerio de Industrias y Obras Públicas, lugar en el que trabajó treinta años (Aguayo, Eduardo. "Notas preliminares". Daniel Riquelme en La Libertad Electoral. AntolojÃa de relatos, crónicas i artÃculos de costumbre (1887-1899). Consejo Nacional de la Cultura y las Artes, 2015, p. 9).
La Guerra del PacÃfico (1879-1884) tuvo un impacto tanto en la vida personal de Daniel Riquelme como en su producción escrita. En 1879, su hermano Ernesto murió como tripulante de la corbeta Esmeralda durante el combate naval de Iquique. Entre 1880 y 1881, Riquelme trabajó como corresponsal de esta guerra para el periódico El Heraldo de Santiago, enviando reportes sobre el diario vivir de los militares chilenos y su avance hacia Lima. Fruto de estas experiencias, en 1885 publicó el conjunto de relatos Chascarrillos militares, volumen que, posteriormente, fue reeditado con el tÃtulo Bajo la tienda.
En 1887, comenzó su colaboración con el diario La Libertad Electoral, medio en el que publicó por entregas gran parte de las narraciones históricas que luego editó en libros: La revolución del 20 de abril de 1851 (1893), relato en el que indagó novelescamente sobre los sucesos conocidos también como MotÃn de Urriola; El incendio de la compañÃa de Jesús: el 8 de diciembre de 1863 (1893), donde dio cuenta de la catástrofe sucedida en la iglesia de la orden religiosa de los jesuitas; y El terremoto del Señor de Mayo (1894), libro en el que reflexionó sobre las consecuencias del terremoto que asoló la ciudad de Santiago el 13 de mayo de 1647. De manera póstuma, la editorial Ercilla publicó Páginas de sangre de la historia de Chile (1932), donde se reunieron los artÃculos aparecidos en el periódico entre los años 1893 y 1894.
Estos relatos históricos de Riquelme, escritos en un lenguaje simple y dirigidos a lectores no especializados, fueron publicados en un contexto en el que el discurso histórico era escrito mayoritariamente por intelectuales ligados a la aristocracia nacional, quienes -siguiendo la visión de Andrés Bello (1781-1865)- privilegiaron una enunciación dirigida a la elite letrada, utilizando formas narrativas para generar recuentos acabados de los hechos del pasado y su cronologÃa, antes que una visión interpretativa de la historia. Con una perspectiva nacionalista, se focalizaron en los sucesos militares y polÃticos ocurridos en Chile (Gazmuri, Cristián. "Los inicios de la historiografÃa republicana en Chile". La historiografÃa chilena (1842-1970). Tomo I. Santiago: Aguilar Chilena Ediciones, 2006, p. 41-69).
Aunque los relatos históricos de Daniel Riquelme también abordaron "grandes episodios" nacionales, se dirigieron, no obstante, a sectores sociales medios y populares emergentes interesados en conocer la historia de Chile, pero que no disponÃan de los recursos económicos para adquirir las voluminosas obras históricas decimonónicas ni tampoco contaban con el tiempo necesario para leerlas (Aguayo, Eduardo. "Entre historia y ficción: la retórica de la memoria en la prosa de Daniel Riquelme (1893-1911)". Revista Co-herencia. Volumen 11, número 21, p. 59-60). El Compendio de historia de Chile (1899) fue su obra más significativa, en este sentido, pues resumió episodios de la historia nacional en un lenguaje sencillo, con el fin de ser utilizada como texto de estudio en colegios públicos.
Si bien Riquelme fue conocido, principalmente, por su obra sobre la Guerra del PacÃfico y sus relatos históricos, escribió también artÃculos de costumbres en los que quiso retratar, a veces con intención humorÃstica y mordaz, la sociedad chilena del siglo XIX. Parte de esta producción apareció en los periódicos La Libertad Electoral y El Mercurio, otra fue reunida en el libro ArtÃculos escojidos en el año 1903 y el resto, recopilada en Cuentos de guerra y otras páginas (1931), edición póstuma realizada por Mariano Latorre (1886-1955) y Miguel Varas Velásquez.
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