Efraín Barquero (1931-2020)

 Biografia de Efraín Barquero


Inscrita por la crítica dentro de la generación de 1950, la poesía de Efraín Barquero se caracteriza por su vínculo con la tierra, la incorporación de elementos de la lírica popular y el encuentro con los orígenes.

Ubicada por la crítica dentro de la prolífica Generación Literaria de 1950, en la que compartió honores con Enrique Lihn, Armando Uribe Arce y Jorge Teillier, entre otros destacados exponentes de la poesía nacional, la obra de Efraín Barquero transita por una cierta continuidad de la tradición poética que incorpora elementos propios de la lírica popular y del mundo de la poesía infantil. La utilización de arquetipos del mundo popular y campesino, como 'el padre' o 'la compañera', son las constantes de una poesía emparentada con la tierra y con una suerte de mitología de lo cotidiano, donde se refuerza la presencia de la tradición.

Como señaló Ana María Larraín, en Barquero "los espacios míticos aparecen ritualizados por la individualidad del recuerdo de su infancia transcurrida en la zona central", lo que permitiría incluso vincularlo con la poesía lárica de Teillier o con ciertos pasajes de la obra de Juvencio Valle.

Nacido en 1931, Efraín Barquero pasó -como muchos de nuestros poetas- por la carrera diplomática, siendo agregado cultural en Colombia durante el gobierno de Salvador Allende.

Considerado en sus inicios como el natural continuador de la línea de desarrollo poético abierta por Pablo Neruda, su primer libro, La piedra del pueblo (1954), fue incluso prologado por nuestro Premio Nobel, además de ser calurosamente recibido por la crítica por su temática y por el surgimiento de una voz definida y bien calibrada dentro del panorama literario. Esto se vio refrendado por la aparición de sus siguientes obras, entre las que destacan La compañera (1956) y El viento de los reinos (1967), obra que nace de un viaje a China, y en la que el poeta realizó un notorio intento por acceder a niveles de expresión y trascendencia no totalmente presentes en su obra anterior.

Empujado a un largo exilio en México, Cuba y Francia tras el golpe de Estado de 1973, Barquero continuó su labor creativa en el extranjero, principalmente en Francia, país en el que escribió A deshora entre 1979 y 1985, y que fue publicado en Chile el año 1992, al igual que Mujeres de oscuro y El viejo y el niño.

Decepcionado de Chile y amarrado ya por la costumbre del exilio, Barquero regresó a Francia al poco tiempo de intentar radicarse en nuestro país. Sin embargo, antes de su partida publicó La mesa de la tierra, libro con el que obtuvo el Premio Municipal de Literatura en 1999 y del que el crítico Camilo Marks señaló que "Puede y debe leerse en varios niveles y puede especialmente leerse en voz alta, lo que no sucede con la poesía actual. En definitiva, se trata de un libro que volvió a situar a Efraín Barquero como un creador clave de la lírica chilena contemporánea", hecho que puede ser confirmado en la amplia cobertura que posteriormente su obra ha recibido de parte de la crítica, por el constante interés que su labor poética despierta en nuestro país y la obtención en 2008 del Premio Nacional de Literatura.

Falleció, de vuelta en Chile, en la ciudad de Santiago, el 29 de junio de 2020.

Publicar un comentario

Post a Comment (0)