Mi corazón
me engaña,
fuertemente,
cuándo te veo acariciar
mis alas,
y desearÃa
alzarte hasta la luna,
en dónde nunca
olvidaré aquél encuentro,
dónde sólo con mirarte,
creaste un sentimiento
y cada dÃa crece,
pero no puedo ser tuyo, y es lo que más me enferma…
Un deseo tan grande,
asà como imposible,
recuerdo tu carita,
ya de mujer,
si no,
soñarÃa
con besarte,
enseñarte el amor sincero,
después de verte,
me arrepiento de muchas cosas,
serás mi amor infinito,
aunque no te vuelva a ver…
Este poema pertenece al Libro Poemas de Puño y Sangre II.


Publicar un comentario