Hay veces en que rÃo,
tú te rÃes conmigo,
otras,
te necesito
y llegas,
pero no hay nada como
tu sonreÃr,
hasta a un ciego alegrarÃas,
son palabras simples
y son porque te amo,
mas aún que logramos,
nuestra gran meta,
Francisca…
Siento que cada dÃa,
me ama mas,
yo también,
tal como es
hay quien me la toque,
lo enviaré al infierno,
amada,
quédate siempre a mi lado
estarás a salvo
de este veleidoso mundo
en dónde el frÃo
y el desamor abunda,
no te muevas,
dame una sonrisa,
para asà dormir con angelitos…
Este poema pertenece al Libro PoesÃas Completas.


Publicar un comentario