Fin, Alegría


Mis ojos somnolientos,
de sólo querer llorar,
mi boca enmudecida
ya con ánimo de nada,
noches tristes,
en dónde nada funciona.

Trato de traer felicidad;
pero se esconde,
quiero amar,
mi amor, ¿Dónde te fuiste?
¿Adónde quieren llevarme?
Simplemente, necesito de un corazón,
y mejor sería corazones...

Siento que todo esto debe acabar,
para siempre,
ya no resisto;
entre pena, deseo, ayuda
y para colmo
no tengo dónde habitar.

Esto crece,
de manera sorprendente,
que me llevará a la locura,
de una forma infernal,
sin salida,
en dónde sólo veré sombras,
lejanas y muertas...

Es tan cruel
lo que vivo,
que a través de muchas vías,
se los he demostrado
a mi gente,
pero ya me ignoran,
desconocen lo que es llevar
este nauseabundo dolor...

Vuelvo a plantear,
mi gran idea,
no sé cuanto resista,
sin que esto acabe,
haré de esto
como un Rosario,
mi fin,
mi alegría...

Este poema pertenece al Libro Poesías Completas.

Publicar un comentario

Post a Comment (0)

Artículo Anterior Artículo Siguiente