Error,
responsabilidad,
imagen,
y no logro calzar nada,
ni siquiera el pasado...
Mi mente a veces brilla
pero solo a eso llega
y no hago lo que me dicen,
el tiempo real,
es muy breve.
Y debo actuar
aún si mis pensamientos
no me lo permiten,
y me insultan
y triunfa
el silencio
porque piensan
que soy igual a ellos.
¿Qué hice?
Por la carencia de pensamiento
hoy tiemblo,
no quiero nada
vida salvaje
que con un suspiro
llegará otro
donde se verá la justicia
y callo
es más simple.
Anonadado de pánico
solo siento frÃo,
que tiene recorrido
asà como mi destino
pero encendiendo un cigarro
encontré el camino,
sólo debo llegar
al asfalto
y emprender la ruta
que me sacará
de este desierto infinito.
¿Qué será?
¿Que sucederá?
La mayorÃa del tiempo
anhelo la maldad
y es por la falta,
la falta de mujeres
con las cuales
ya he estado
y sin darme cuenta
las dejé en libertad.
Este poema pertenece al Libro Poemas de Puño y Sangre II.


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