Hasta hace pocos crepúsculos,
veÃa oscuridad,
y fuiste tú,
la que llegaste,
que recordé
aquellas bohemias auroras,
tanto amor,
tanta belleza,
a la cual,
hoy temo…
¿Por qué temerle a mi felicidad?
¿Por qué temerle a mis sueños?
Paradoja anormal,
¿Y si las cosas fuesen distintas?
ya, con el pelo blanco,
todo es diferente,
desde tus sonrisas,
hasta ese sol
que nos invade en verano,
tranquilo,
sereno,
que el sabio tiempo,
sabrá lo que debe ocurrir,
en un instante de gloria,
en un instante de olvido…
Este poema pertenece al Libro PoesÃas Completas.


Publicar un comentario